SERENDÍPSIS Y EL CABALLO

“SERENDÍPSIS Y EL CABALLO”, crea universos plenos de potencia, donde convergen espacios y seres maravillosos, lo bidimensional y lo tridimensional a menor escala, caballos fundidos  a la cera perdida,  creaciones híbridas exhibiendo la experticia de la técnica y la exigencia formal: fusión del sueño con la realidad.

Carlos Rodríguez Arango, autor de ésta obra, es un escultor de cincel y martillo, que talla con la energía de un renacentista, las ideas de un clásico y el espíritu de un posmoderno.  Es un apasionado del material que emplea en su obra la piedra, el mármol y el bronce. De allí que su propia producción, el artista se haya convertido en un verdadero promotor de estas rocas metamórficas de historia artística milenaria, como la talla en  Boryeong Oseok, la famosa piedra negra de alta calidad de Corea del Sur y la vigencia del mármol de Carrara en la escultura moderna. Pero su piedra angular de las diferentes etapas creativas monumentales es el azar encontrado a través de una extensa búsqueda: La Serendípsis. 

En la muestra que se realizó el pasado 9 de mayo los asistentes se encontraron frente al dibujo, al relieve y a la escultura. Otro claro ejemplo de su muestra lo vemos con su obra “PUNTO Y LÍNEA” donde se percibe que el dibujo y el hombre están ligados desde siempre; es una manifestación instintiva, por lo tanto todos los seres humanos y la naturaleza en la lectura del hombre sabio realiza dibujo, en las atmósferas en movimiento de los animales, en los gestos de cada persona y en las composiciones propuestas en esquemas. Dibujar en suma es la plenitud de la libertad. Enorme poder tiene el dibujo, con una línea el mundo se une, con una línea el mundo se divide.

Por Zulema Hani Amador

Coordinadora del Programa de Difusión Cultural